Fallados los premios del concurso “Construir con madera”, convocado por la Cátedra de la Madera de la UVA

5 de Enero de 2009

El concurso “Construir con madera” busca difundir entre los futuros profesionales la utilización de la madera en la edificación, por varias razones: retención de CO2 en los edificios, así como el bajo consumo energético, la ausencia de residuos y la alta reciclabilidad de este material, junto con el desarrollo de este importante sector regional.

El pasado 18 de diciembre, se fallaron los premios de la II edición del concurso “Construir con madera”, convocado por la Cátedra de la Madera de la Universidad de Valladolid, que han recaído en los proyectos “Panoramadera” “Aparejo de Luz” y “Doble Hélice”, como primero, segundo y tercer premio, respectivamente.

Veinte equipos integrados por estudiantes de Arquitectura e Ingeniería han participado en este concurso, con el tema elegido centrado en la construcción de una torre panorámica con carácter emblemático situada frente al edificio de las Cortes en Valladolid. El proyecto ganador ha obtenido un premio de 3.000 euros, mientras que el segundo y tercer premio son de 2.000 y 1.000 euros, respectivamente. Las propuestas presentadas serán expuestas próximamente en diversas salas para fomentar el debate del ciudadano y aprovechar las capacidades de aportación de ideas de nuestros jóvenes para el desarrollo sostenible de la ciudad.

Fuente: Construible.

Un nuevo autobús para Londres: Un proyecto español recibe el segundo premio en un concurso convocado para remodelar su típico transporte urbano

5 de Enero de 2009

Quedar los segundos era ganar, en este caso. La compañía de transporte público, Transport for London, y el ayuntamiento de la ciudad convocaron un concurso para remodelar el Routemaster, clásico autobús rojo de dos pisos e icono londinense. Tres estudios de diseño españoles, Miñarro García, Héctor Serrano Studio y Javier Esteban, se unieron para crear una propuesta que ha pasado por delante de otras 223, la mayoría inglesas, y que sólo ha sido superada por la presentada en conjunto por dos británicos de fuste: la firma automovilística Aston Martin y el arquitecto Norman Foster. Así, conseguir el segundo premio era tanto o más difícil que ganar.

¿Qué aportó el proyecto ganador para superar al de los españoles? “El pasaporte”, bromea Enrique Miñarro, uno de los cinco diseñadores que ha participado en el concurso. “Cambiar los autobuses era algo que no gustaba a la población, tenían mucho cariño por el modelo antiguo y no querían que nadie viniera a tocarles todo un emblema de la ciudad”, comenta Héctor Serrano, “imagínate lo delicado que era plantearse dejar la tarea en manos extranjeras”.

Serrano lleva una década trabajando en Londres. El resto de los diseñadores del equipo también ha vivido en la ciudad, los cinco pasaron por el Royal College of Art. Se habían conocido años antes, cursando la especialidad de diseño industrial en la Universidad Politécnica de Valencia. Pese a la amistad que les unía, cada uno siguió su camino profesional instalándose en ciudades distintas. Varios años después, este proyecto les ha dado la oportunidad de trabajar juntos.

“Cada uno ha aportado su especialidad. Enrique y yo diseñamos vehículos mientras que Héctor, Rafael y Javier tocan más el diseño de productos y la comunicación”, comenta Joaquín. Durante mes y medio unieron sus capacidades y creatividad para conformar una propuesta que respetara la esencia del diseño original de los autobuses londinenses, pero que aportara ventajas ecológicas y técnicas. “Queríamos crear un autobús hecho a la medida de la ciudad: es más pequeño y funcional para sus calles estrechas, contamina menos y, visualmente, mantiene el espíritu de su predecesor, el Routemaster”, explica Héctor. “Pero este proyecto no podríamos extrapolarlo a otra ciudad, habría que cambiar detalles del exterior, por ejemplo. Sin embargo, demuestra el nivel de los profesionales del diseño industrial españoles, que es muy reconocido afuera”, apunta Joaquín. “Más de uno se sorprendería al saber que el último Audi TT está diseñado, en parte, por un español”, apostilla Héctor.

El equipo se considera una muestra de la nueva generación de profesionales españoles, pero a veces viven situaciones que les demuestran que al país aún le cuesta ser una economía de servicios. “Por ejemplo, los diseñadores industriales no estamos contemplados en el Impuesto de Actividades Empresariales, tenemos que pagar como si fuéramos técnicos, así que el diseño industrial en España es como si no existiera, a efectos económicos”, comenta Joaquín. Quizá un premio como este ayude a que las cosas mejoren.

Fuente: Público.

Premiados un olmo alcarreño, un tejo y un roble asturianos y un bosque gallego

2 de Enero de 2009

«La plaza es amplia y cuadrada, y en el centro tiene una fuente de varios caños, con un pilón alrededor, y un olmo añoso. Olma le llaman porque es redondo, copudo, matriarcal, un olmo tan viejo quizá como la piedra más vieja del pueblo». Las líneas las escribió Camilo José Cela en Viaje a la Alcarria. La plaza es la de Pareja, en Guadalajara. Y el olmo, o la olma, sigue allí, en pie, sólo un poco más vieja.

Ese olmo literario es uno de los galardonados este año en los Premios Árbol y Bosque del Año que organiza la ONG Bosques sin Fronteras en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y la empresa Bosques Naturales. Un roble y un tejo asturianos y un bosque gallego le han acompañado en las categorías de Árbol Gigante, Árbol Longevo, y Bosque Amenazado.

Los Premios Árbol y Bosque del Año se entregaron por primera vez en 2007 y tienen el objetivo de mejorar el conocimiento sobre los más emblemáticos de España. Como explica Susana Domínguez Lerena, presidenta de Bosques sin Fronteras, se pretende «desarrollar actuaciones de conservación y crear una cultura para el medio urbano que resalte la función social de árboles y bosques».

La entrega de los premios, se convirtió en una exaltación del campo y sus gentes. «Los protagonistas son las personas que están junto a los árboles. Hay que poner en valor a la gente que los cuida», afirmó Domínguez Lerena. Allí estaban los alcaldes de todos los pueblos que han obtenido premio. Uno de ellos, Francisco Javier del Río, regidor de Pareja, miró también hacia el pasado:«El premio no es sólo de los vecinos actuales, sino de todas las generaciones que han cuidado el árbol que llena de vida nuestra plaza».

Incidiendo en el apoyo a las gentes del campo, a las que reconoció todo el mérito de estos premios, Paloma López Izquierdo, subdirectora general de Igualdad y Modernización del Ministerio, destacó que el espíritu del actual organismo ministerial, que fusiona competencias de medio ambiente y el mundo agrario, es impulsar el desarrollo sostenible del medio rural.

Los premios incluyen una ayuda de 3.000 euros que debe destinarse al cuidado y difusión del árbol. Los galardones también suponen un reconocimiento social. La protección ante amenazas es otra cuestión. Porque las competencias en esta materia son de las comunidades autónomas y mientras unas han elaborado catálogos de los árboles más importantes y llevado a cabo protocolos para su salvaguarda, otras no tienen tan avanzado el trabajo.

Fuente: El Mundo.

Una arquitectura en busca de la felicidad

2 de Enero de 2009

La Asociación Nacional para la Vivienda del Futuro (ANAVIF) ha reivindicado viviendas que “promuevan la felicidad”, adaptadas al hombre y no al contrario y que sean económicas para el bolsillo, aunque ha advertido de que la arquitectura sostenible, que es posible, carece aún de seguidores.

Luis de Garrido, presidente de esta asociación y elegido “arquitecto del año 2008″ por la Asociación Internacional de Arquitectura Modular Metálica (ISBA) y el Instituto Americano de Arquitectos, ha explicado que una casa de nueva construcción de 450.000 euros, en realidad podría valer no más de 150.000 euros, y ha recordado que no existen “promotores sostenibles”.

Para este arquitecto, “la arquitectura sostenible tendría que, como mínimo, cumplir cinco grandes puntos”.

Así, según ha explicado, el primero de estos objetivos debería ser disminuir al máximo la cantidad de residuos y emisiones generados en la construcción y el ciclo de vida del edificio.

La segunda medida sería la optimización de los recursos naturales o fabricados por el hombre, pues “un edificio no será ecológico, aunque tenga dos placas solares, si es necesario encender la luz en su interior durante el día”.

La disminución del consumo energético en la construcción y la vida del edificio, sería el tercer punto, mientras que el cuarto sería el de aumentar el bienestar de los inquilinos. “Las viviendas inteligentes eran padecidas por sus residentes, porque terminaban teniendo el síndrome del edificio enfermo debido a la mala ventilación: uno se resfriaba y se lo pegaba a todo el inmueble”, ha declarado este arquitecto.

Por último, “los edificios resultantes tienen que ser más baratos y su mantenimiento más económico“. En este sentido, ha dicho que las personas no son conscientes de que si se construyeran su propia casa ésta pasaría de costar unos 450.000 euros a no más de 150.000 euros.

Para el presidente de ANAVIF, son necesarias viviendas que “promuevan la felicidad”, con sencillez tecnológica, iluminación y ventilación naturales y sobriedad arquitectónica. “Necesitamos edificios bioclimáticos, que se autorregulen térmicamente sin aportes externos de energía, como calefacción o aire acondicionado, manteniendo el termómetro entre los 22 y 26 grados todo el año”, ha detallado.

Asimismo, ha aconsejado que “las viviendas tengan solo la tecnología necesaria, pues la domótica es, desde un punto de vista empresarial, una forma de ganar dinero”.

Ha reivindicado además el regreso a materiales ecológicos, con una manipulación mínima “como las pinturas vegetales, los aislamientos de lana de oveja, cáñamo o corcho o las ventanas de madera, pero sin usar barniz”.

Este arquitecto ha criticado “la trivialidad mediática” de la arquitectura y el Código Técnico de Edificación (CTE), pues “introduce un porcentaje mínimo de las medidas posibles para impulsar la arquitectura sostenible”.

“Tenemos que modificar la ciudad, empezando por construir viviendas de otro modo y siguiendo por la rehabilitación de los pisos ya construidos para que la arquitectura se convierta en una caja de resonancia de nuestros pensamientos, deseos y emociones”, ha concluido.

Fuente: Heraldo.

Luis de Garrido, elegido mejor arquitecto del año por una asociación internacional

2 de Enero de 2009

La Asociación Internacional de Arquitectura Modular Metálica (ISBA) ha elegido al madriguerense Luis de Garrido como Arquitecto del año 2008 por su trabajo profesional en arquitectura sostenible, por su dilatada labor de formación y divulgación, y por su propuesta conceptual arquitectónica R4House (Reutiliza, Recupera, Recicla y Razona).

La Asociación Internacional de Arquitectura Modular Metálica (ISBA) junto con el Instituto Americano de Arquitectos, han propuesto un numeroso grupo de candidatos al premio, entre los que se encontraban otros arquitectos como: Shigeru Ban, Adam Kalkin, Peter de María, Lawrence Group, Buro Happold Engineering� entre muchos otros.

Desde agosto del 2008 se ha analizado cuidadosamente la actividad de cada uno de los arquitectos candidatos, y finalmente, el jurado ha elegido a Luis de Garrido «por su acertada visión conceptual en arquitectura sostenible (Naturalezas Artificiales), por su dilatada obra profesional, por sus logros en arquitectura bioclimática, por su innovadora visión de la arquitectura modular industrializada, y por el ingenioso uso que hace de los contenedores como medio de flexibilizar la arquitectura, disminuir costes de construcción, y reducir al máximo su impacto medioambiental».

El galardón coincide con la aparición de su libro monográfico «Luis de Garrido. Naturalezas Artificiales 2001-2008».

Fuente: La Verdad.